lunes, 6 de febrero de 2012

Los Cabos

El destino más exclusivo del país combina desierto, playa y lujo


San José del Cabo y Cabo San Lucas, célebres destinos exclusivos de playa para los turistas más exigentes conforman Los Cabos, zona al extremo sur de la península de Baja California.
Enlazados por una franja de 33 kilómetros llamada el Corredor, estos lugares son sede de lujosos hoteles y campos de golf de clase mundial que deleitan a visitantes de todo el mundo.
Contrastantes escenarios naturales se pueden admirar en Los Cabos, porque en ésta península el desierto se une con el Mar de Cortés y el Océano Pacífico. Además, un clima privilegiado de 360 días de sol garantiza al visitante vacaciones inolvidables en un paraíso del buceo profesional, la pesca deportiva y los deportes acuáticos.
San José del Cabo
El pueblo de San José del Cabo es tranquilo y tradicional. En sus limpias y cuidadas calles se pueden encontrar restaurantes, cafés al aire libre, galerías, artesanías y hoteles de clase mundial, además de disfrutar de atractivos recreativos y culturales como el Teatro de la Ciudad.
Muy cerca del pueblo se encuentra el Estero de San José del Cabo, considerado santuario de aves tropicales y área protegida donde habitan por lo menos 150 especies de animales. En sus manglares se puede practicar kayak.
La carretera que conduce de San José del Cabo a Cabo San Lucas es todo un espectáculo panorámico ya que recorre la lujosa zona hotelera y caletas como Costa Azul, playa Acapulquito para los amantes del surf, o las playas de Palmilla, Chileno y Santa María, en donde se podrá tomar el sol o practicar esnórquel, buceo y kayak; este destino es además un paraíso para los golfistas gracias a sus magníficos campos.
 Cabo San Lucas
Cabo San Lucas es favorito para buceadores expertos, y también ofrece hermosas playas, vibrante vida nocturna, gran infraestructura hotelera y gastronomía muy variada.
Entre sus atractivos destaca su marina, lugar de descanso habitual de pequeños veleros y yates privados, y sus playas como la Hacienda y el Médano, de suave oleaje.
Destacan también el Estero de San José del Cabo, hábitat de aves; las Cascadas de Arena Submarina, cerca de la Playa del Amor, y durante el invierno, el santuario de la ballena gris en Bahía de Magdalena.
Además, un monumental arco rocoso en donde se juntan las aguas del Pacífico y el Mar de Cortés, que se ha convertido en el símbolo de la zona, es digno de verse. Situado en el monumental Cabo Falso y poblado por leones marinos, es conocido como ‘Finisterra’, por ser el lugar donde concluye la estrecha península de Baja California. La parte más alta de El Arco se conoce como El Vigía, por ofrecer una excelente vista panorámica.
Los Cabos, un rincón paradisíaco en la punta sur de la península de Baja California, donde el desierto y el mar se unen para conformar un paisaje alucinante, que reta todo lo conocido gracias a su caprichosa geografía que cualquiera puede disfrutar.


Ixtapa Zihuatanejo

Una experiencia de playa y entretenimiento espera entre crepúsculos de gran belleza


La costa oeste de Guerrero brilla con el reflejo de las aguas de Ixtapa Zihuatanejo, sitio que acaricia al viajero entre paisajes  de tonalidades ocre y magenta que explotan en el crepúsculo.
Una caminata por las playas del Pacifico robará el aliento de cualquiera que decida visitar Ixtapa y Zihuatanejo, sitios vecinos de mucho contraste. Ixtapa es un epicentro turístico de primer nivel, mientras que Zihuatanejo es  un antiguo y pequeño puerto pesquero.
Juntos, conforman a uno de los destinos obligados para viajeros exigentes que buscan una experiencia fuera de serie en la playa.
Este destino ofrece experiencias muy emocionantes: buceo en las profundidades del Pacifico, caminatas y recorridos en bicicleta por caminos montañosos, e incluso la experiencia del nado con delfines o la aventura de lanzarse por una tirolesa entre árboles y brisa marina.
Y si de cultura se trata, una visita al museo de la Costa Grande, símbolo prehispánico de historia, paseos por galerías de arte y mercados de artesanías donde se pueden encontrar productos de plata labrados en Taxco, ciudad legendaria del mismo estado Guerrero.
En sus playas se pueden conocer y de cerca a una gran diversidad de especies de flora y fauna como cocodrilos, delfines, peces de muchos colores y diversas aves como la inusual águila ‘pescador’, que  hace presencia en el puerto y sus alrededores.
Para poder observar estas especies, el visitante puede acampar en las zonas establecidas y tener un vínculo aun más cercano con la naturaleza.
Como cualquier destino de playa, el entretenimiento y la vida nocturna no pueden faltar, pues Ixtapa Zihuatanejo brinda una gran variedad de opciones, al igual que sus restaurantes de comida típica, gastronomía elaborada a base de pescado y mariscos frescos del Pacífico.
Es importante mencionar que en el puerto se realizan festividades y celebraciones propias de la región como el Día de muertos o el Carnaval de Ixtapa Zihuatanejo, un agasajo que no se debe pasar por alto durante marzo.
Para los más exclusivos, el golf y la pesca tienen un lugar especial en el destino, pues sus torneos reúnen a los mejores del mundo en cada disciplina una vez al año.
Desde todos los ángulos, Ixtapa-Zihuatanejo es sinónimo de tranquilidad y placer, de belleza y tradición, una auténtica postal de crepúsculos que brindan una mágica tonalidad a la arena.

Guadalajara

Capital del mariachi, el tequila y la charrería, esta ciudad es un referente cultural obligado





Guadalajara, capital del estado de Jalisco, es una ciudad próspera que ha conformado una gran metrópoli junto con los municipios de Zapopan, Tlaquepaque, Tonalá, Tlajomulco de Zúñiga, Juanacatlán, El Salto e Ixtlahuacán de los Membrillos.
Es una ciudad cosmopolita, hospitalaria por tradición: núcleo de negocios, entretenimiento y diversión, orgullo de sus habitantes y disfrute de sus visitantes nacionales y extranjeros.
Es conocida por su belleza como la ‘Perla de Occidente’, y la adornan sus amplias y arboladas avenidas, parques, fuentes, monumentos, edificios modernos y coloniales, plazas comerciales, galerías y museos.
Jalisco en general es cuna de tradiciones fundamentales para la identidad nacional: el Tequila, bebida reconocida en todo el mundo; la música de Mariachi, identificada más allá de las fronteras; y la Charrería, el deporte nacional por excelencia. Gracias a eso, la capital del estado concentra a muchos productores, músicos y deportistas que orgullosamente muestran las costumbres mexicanas.
En este estado, las actividades culturales y artísticas son comunes, con encuentros de talla internacional como la Feria Internacional del Libro y la Muestra de Cine Mexicano, que cada año ponen ante los reflectores de la escena mundial a Guadalajara.
La ópera, el teatro, las veladas con la Orquesta Filarmónica y las compañías de danza y de baile folclórico, despliegan su esplendor durante el año en los espacios culturales, entre los cuales destacan por su fama y estilo neoclásico el Teatro Degollado y el Instituto Cultural Cabañas, sede cultural nombrada Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO.
Guadalajara es rica en arquitectura y apasionante en historia. Guarda tesoros invaluables, antiguos conventos, casonas y palacios se mezclan con el vaivén de su gente que, sin olvidar sus raíces, forman parte de una ciudad moderna, de gran calidad de vida y con una industria muy activa.
Más de 450 años de historia se observan en sus torres, frescos, vitrales de imágenes sagradas, patios y fuentes. Otro elemento regional que los visitantes disfrutan al máximo es su gastronomía, heredada de lo mejor de la tradición prehispánica y española en su mezcla mestiza.
El sabor a tierra mojada le recuerda a los visitantes que en Guadalajara, destino de México, siempre encontrarán un lugar para quedarse.

Costalegre

Las playas vírgenes de Jalisco conjuntan belleza y privacidad


Un viaje carretero por las playas vírgenes del estado de Jalisco es una experiencia que sorprende a cualquier viajero. La Costalegre, una ruta turística jalisciense que cruza por las costas de Bahía de Navidad, Bahía de Tenacatita, Costa Careyes, Bahía de Chamela, Costa Majahuas y Cabo Corrientes, se ha vuelto la favorita para los turistas que desean convivir con la naturaleza, pero sin sacrificar el confort.
Diseñada para ofrecer unas vacaciones llenas de magia y fantasía en acantilados con vista al mar, exclusivos hoteles ecológicos y campos de golf rodeados de selva tropical, Costalegre es el lugar ideal para quienes gustan por conjugar belleza y privacidad.

Este destino turístico posee 95 kilómetros de tranquilas playas y se encuentra situado entre el Puerto de Manzanillo, Colima; y Puerto Vallarta, Jalisco, por lo que el visitante deberá rentar un auto para llegar hasta Costa Careyes, El Tamarindo, Las Alamandas, Isla Navidad, Barra de Navidad, Tenacatita, Chamela y Perula, poblados en donde se encuentran los resorts más famosos, así como las playas más interesantes.
La gastronomía de Costalegre es un valor agregado. Los platillos mexicanos son elaborados con los ingredientes más frescos -especialmente los que se preparan a base de pescados y mariscos-, incluso muchos hoteles han decidido cultivar gran parte de las frutas y legumbres para consumo de sus huéspedes; turistas con suerte que pueden disfrutar de un servicio de alimentos en un ambiente totalmente natural, rodeado de palmeras y siempre con vista al mar.
Para recorrer Costalegre hay dos opciones: La primera es por la carretera 80, que conecta al poblado de Acatlán de Juárez con Barra de Navidad en dirección suroeste, la cual pasa por pueblos y pequeñas ciudades con atractivos turísticos asentados en las sierras de Quila, Ardillas, Manantlán y Perote. La segunda es viajar por la carretera 200, que bordea toda la costa sur del estado, repleta de paisajes tropicales.


Chichén Itzá

Ciudad sagrada de los antepasados mayas




Cada año, la fiesta del equinoccio se celebra en un lugar especial en Yucatán, se trata de Chichén Itzá, una de las más extensas y grandiosas ciudades de la antigua civilización maya.
Después del hundimiento de la cultura clásica maya del Petén en Guatemala, se reconoció el poder político que se ejercía en Chichén, asentamiento reconocido como un lugar sagrado.
El esplendor de Chichén Itzá comenzó a partir del siglo X con la llegada de los toltecas, sin embargo, los mitos mesoamericanos también inundaron de magia esta región. Una de estas historias es en la que explican cómo llegó a Yucatán el rey-dios Kukulcán conduciendo a su pueblo, proveniente de la ciudad de Tula, en el estado de Hidalgo.
En Chichén Itzá se rendía culto al gran Kukulcán, que es la representación maya de Quetzalcóatl, la serpiente emplumada.
Precisamente hay un edificio emblemático llamado Kukulcán o Castillo que está ubicado en el centro de la plaza, ponderándose como el lugar de los rituales y el eje central del poder religioso y político. Sin embargo hay otras edificaciones dignas de fotografiar como el Observatorio, el Templo de los Guerreros, el afamado Juego de Pelota y el Edificio de las Mil Columnas.
Chichén Itzá recibe cada 21 de marzo a más de 70 mil visitantes, quienes absortos admiran la proyección de la serpiente, que de acuerdo a las predicciones mayas representa el descenso del gran Kukulcán. Según la cosmogonía maya, la llegada de este dios es la señal que marca el rumbo de los habitantes y el buen tiempo para la cosecha; sin embargo, si ese día se encuentra nublado o lluvioso se predicen épocas malas y hasta catástrofes para la región.
Esta zona arqueológica cuyo nombre tiene un significado maya, “Boca del Pozo de los Itzaes”, se encuentra a 120 kilómetros al oriente de la ciudad de Mérida tomando la carretera Mérida-Cancún en el municipio de Tinum.
La UNESCO concedió el título Patrimonio de la Humanidad a Chichén Itzá en 1988. Y en julio de 2007 fue integrada en la lista de ‘Las Siete Maravillas del Mundo de la antigüedad’ a través de un concurso realizado por del suizo Bernard Weber, quien creó la fundación New Open World Foundation.
Por toda la cosmogonía e impactante construcción, Chichén Itzá sorprenderán a todos los viajeros que buscan los secretos del México antiguo.